miércoles, 6 de marzo de 2013


Lo recuerdo como si fuese ayer. Salíamos de tu coche y compartíamos cigarro antes de entrar en aquel bar. Yo te hablaba de la canción que aquella noche no paraba de darme vueltas por la cabeza, y de esa frase que a día de hoy me sigue encantando. “Si un día cambio todo por todo lo que tú me puedes dar”. Dijiste que eso es algo que nunca harías. Que muy bonito, que si, pero que nunca lo harías. Yo hice como lo entendía y te mentí. Hoy sé que el peor error de todos es darlo todo, y eso que él que mentías eras tú.

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