Lo recuerdo como si fuese ayer. Salíamos de
tu coche y compartíamos cigarro antes de entrar en aquel bar. Yo te hablaba de
la canción que aquella noche no paraba de darme vueltas por la cabeza, y de esa
frase que a día de hoy me sigue encantando. “Si un día cambio todo por todo lo
que tú me puedes dar”. Dijiste que eso es algo que nunca harías. Que muy
bonito, que si, pero que nunca lo harías. Yo hice como lo entendía y te mentí. Hoy
sé que el peor error de todos es darlo todo, y eso que él que mentías eras tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario