El problema es... que siempre hay algún problema. Empecemos por ahí. O por cualquier extremidad de tu cuerpo. Lo mismo es. Como que te hayas asentado en los restos de sal y de sol, y de arena, que siempre encuentro en mis bolsillos. Como mi puta manía de creerme sirena abisal. Como mi puta manía de no querer alimentarme de nadie que no seas tú.
3 comentarios:
No sólo de amor vive el hombre...
Ni sólo ni sin el, de todas formas... ¿Quién ha hablado de amor? :)
Todo verdad.
Voilà. Porto. Boa noite, mi amor.
Publicar un comentario