Me gustaría decirte que la vida es fácil y que
esas palabras mágicas para mi te salvaran de cualquier monstruo o augurio
que venga a buscarte pero hoy me prometí no mentir. Y es que ¿cuándo realmente
sucede todo como lo habíamos planeado? Supongo que el otoño te trajo hasta
mi orilla para decirme al oído que aun quedan casualidades buenas para mí. Que
no las agoté todas como yo
creía. Y que a veces es bueno perder los papeles o la cabeza entre los sonidos
de acentos desconocidos. Porque siempre hay cabos que unir. Aunque sea para
atar tus muñecas a las mías. O a cualquier otra parte de mi cuerpo.
todovaasalirbien
No hay comentarios:
Publicar un comentario