Esto empieza a ser serio, a coger forma y nombre, a terminar de desquiciarme por completo. Tengo la horrible manía de obsesionarme con su nombre, o el de cualquier otro que aparezca por aquí en el momento exacto. No es nada personal, pero esto va a poder conmigo, se me va el control de las manos. Termino por sumirme en sus días, única y exclusivamente en sus días. Y acabo escribiendo historias así, trágicos romances, si es que se pueden llamar así, que no van a ninguna parte, que siempre se quedan a mitad del camino con mi todo al principio. Porque no aprendo a controlarme las ganas de querer más, siempre más, y al final se queda en nada.
1 comentario:
Ingobernable, incontrolable, salvaje, despiadado, irracional, irrespetuoso, voraz, maleducado, loco,... eso es lo que tiene. Y al final se queda en nada, encima vanidoso.
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