jueves, 20 de enero de 2011

Lo admito, le he cogido una manía horrible a la luna llena, y supongo que tiene algo que ver con que me robara la luz de tus preciosos ojos amarillos, dejando una cama vacía noche tras noche y luna tras luna, cada veintiocho días. Es asombroso como el calor se vuelve frío y como le he cogido tanto miedo a algo tan hermoso, que siempre he admirado y que ahora consigue angustiarme durante sus días de vida.

4 comentarios:

Goibniu dijo...

Este sí, es un gran texto, te felicito y me quito el sombrero.
un beso y aprueba esos examenes.
P.d. asi que, mi querida Dorothy, para ti soy el león, aquel al que le faltaba valor?

Euphoria dijo...

Lo más feo de un mal recuerdo es asociarlo con cosas demasiado bonitas...hermoso texto :)

Un muá!

Goibniu dijo...

Pasate por mi blog, tienes un regalo.
Un beso, me encanta leerte

Sergio DS dijo...

La luna forma parte del universo, es eterna. El tiempo eclipsará ese recuerdo, en luna nueva o en luna llena.
Mañana, saldrá el sol.