sábado, 25 de diciembre de 2010

Simplemente sigo esperando el día en que entre por esa puerta, que las miradas hagan el papel de las palabras y que deje de ser uno de esos sueños perturbadores. Que la ropa este de más y que empieces a memorizar cada uno de mis vértices. Porque me resulta tan, tan difícil…

3 comentarios:

Goibniu dijo...

Querida Dorothy, es bueno, de vez en cuando, barrer las hojas de los otoños que cubren el camino de baldosas amarillas.
Un beso

Anónimo dijo...

pasará pero cuando menos te lo esperes..;)

Logos, vectores y viceversa dijo...

yo esperé demasiado tiempo. y me di cuenta que de nada valía esperar.

felices fiestas, señorita.