Simplemente sigo esperando el día en que entre por esa puerta, que las miradas hagan el papel de las palabras y que deje de ser uno de esos sueños perturbadores. Que la ropa este de más y que empieces a memorizar cada uno de mis vértices. Porque me resulta tan, tan difícil…
3 comentarios:
Querida Dorothy, es bueno, de vez en cuando, barrer las hojas de los otoños que cubren el camino de baldosas amarillas.
Un beso
pasará pero cuando menos te lo esperes..;)
yo esperé demasiado tiempo. y me di cuenta que de nada valía esperar.
felices fiestas, señorita.
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